domingo, 15 de noviembre de 2009

Si no nos vemos tanto ya no me acuerdo.
Todo parece ser una larga calle estrecha de muchos pasillos y casas pequeñitas de distintos colores que a medida que uno va caminando al lado de ellas van borroneandose cada vez más y luego uno piensa que lo que acababa de ver fue solo una fotografía que dispara el inconciente de algo que alguna vez vivió.
Y todo se transforma en mito o algo así.
Uno piensa qué sentido tiene seguir guardando esas cosas que parecían tener algo pero ahora con distancia uno las ve y piensa que estan estorbando.
Un día nos vamos a encontrar, seguramente vamos a chocar y todo lo que nos ocurrió en un momento no va a ser más que un trago amargo de algo que ambas sabemos que no tomamos.
Extraño ser.
Todavía me acuerdo de esa vez que caminamos más de lo que teníamos solo porque querías seguir hablando conmigo. Fueron extraños días, extraño ser.
Había una luz extraña en todo, una pequeña luz que atravesaba todo y yo no sabía como abrir los ojos, nunca supe, creo que me atoré con tantas palabras y sensaciones.
Es normal yo no sé ser tan solo ser algo más que un extraño ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario