La noche santiaguina produce estragos en mi.
El otoño y la ventana como punto de fuga a esta noche distroy, me hacen pensar en cómo caminábamos de la mano, mi mochila que llevabas puesta, los besos que se entregan un sábado cualquiera y el te juro que no dejo de pensar en ti hasta el día de hoy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El otoño ya pasó y ahora es primavera, una nueva vida está por comenzar.
ResponderEliminar